
Un Llamado a la Acción por la Herencia Garífuna en Punta Gorda y Honduras
¡A la comunidad garífuna de Honduras y más allá!
Hoy, 2 de abril, nos encontramos inmersos en el Mes de la Herencia Africana, un período que debería ser de profunda reflexión, conmemoración y, sobre todo, de planificación estratégica para el futuro de nuestra cultura y nuestro pueblo. A pocos días del 12 de abril, fecha que marca la llegada de nuestros resilientes ancestros a estas tierras tras una valerosa lucha por la libertad, siento una mezcla de orgullo y profunda preocupación por la forma en que esta fecha trascendental se aborda en nuestra comunidad de Punta Gorda, Roatán, y quizás en otras comunidades garífunas de Honduras.
Punta Gorda, cuna de nuestra llegada y un enclave de rica historia y tradición, debería ser el epicentro de una conmemoración que honre la visión, la lucha y el legado de nuestros antepasados. Sin embargo, la realidad que observamos año tras año dista mucho de este ideal. Nos acercamos al 12 de abril y, si bien se perciben los preparativos para la celebración, me pregunto si estamos realmente capturando la esencia profunda de esta fecha y del Mes de la Herencia Africana en su totalidad.
Observamos con frecuencia cómo las festividades se centran en bailes, música, y el consumo de bebidas, repitiéndose un patrón que, si bien forma parte de nuestra expresión cultural, corre el riesgo de eclipsar la reflexión sobre nuestros desafíos presentes y la planificación de un futuro más próspero y empoderado. Las ceremonias a menudo son breves, y la oportunidad de reconocer a líderes garífunas nacionales e internacionales, de fomentar un diálogo enriquecedor con nuestros hermanos de Belice y Guatemala, parece desvanecerse en la vorágine de la celebración superficial.
Es aún más preocupante la evidente desconexión de muchas de las organizaciones creadas para la defensa y el empoderamiento garífuna en el contexto local de Punta Gorda. Organizaciones con el mandato de fortalecer nuestra identidad cultural, impulsar el desarrollo económico sostenible, mejorar nuestra calidad de vida y fortalecer nuestras instituciones, brillan por su ausencia en el momento crucial de la planificación y ejecución de estas conmemoraciones. Hasta el momento, no se percibe que ni una sola de estas organizaciones se haya acercado a la comunidad para preguntar cuáles son sus necesidades o para ofrecer su apoyo en la organización de un evento significativo.
Recientemente, un video de una reunión con la corporación municipal de José Santos Guardiola reveló una preocupante falta de comprensión sobre el significado profundo del Mes de la Herencia Africana. La propuesta de cerrar negocios garífunas el 12 de abril, con la intención de centralizar las ventas en el centro comunal en beneficio del patronato, no solo evidencia una visión limitada de las fuentes de financiamiento y desarrollo, sino que también plantea serias interrogantes sobre el conocimiento y el respeto a los derechos constitucionales, como la libertad de comercio (Artículo 331 de la Constitución de la República).
Cerrar negocios en un día tan significativo, con la única finalidad de generar ingresos para el patronato a través de las ventas centralizadas, revela una falta de exploración de alternativas de financiamiento y colaboración. ¿Dónde están los esfuerzos de OFRANEH, ODECCO, ZOLITOUR, la propia corporación municipal, los posibles patrocinadores y la cooperación internacional? Estas organizaciones fueron creadas con el propósito de impulsar el desarrollo comunitario, y es momento de exigir su apoyo. Su labor no beneficia únicamente a la comunidad garífuna, sino que contribuye al progreso de toda la sociedad hondureña.
Imagino un futuro donde el patronato de Punta Gorda, operando con transparencia, legalidad y una visión estratégica, podría gestionar recursos significativos, incluso acercándose al millón de dólares anuales. Pero para alcanzar este potencial, es imperativo dejar de lado los egos individuales y trabajar de manera cohesionada en la creación de un patronato sólido, enfocado en el desarrollo integral de la comunidad, la preservación de nuestra rica herencia y la búsqueda constante de la mejora continua.
Un Llamado a la Acción y Sugerencias para el Futuro:
Es hora de trascender la celebración puramente festiva y comenzar a construir una conmemoración del 12 de abril y un Mes de la Herencia Africana que reflejen nuestra profundidad histórica, nuestra resiliencia presente y nuestras aspiraciones futuras. Propongo las siguientes acciones:
- Revisión y Planificación Estratégica: El patronato de Punta Gorda, en colaboración con otros actores clave (líderes comunitarios, organizaciones garífunas con presencia nacional e internacional, empresarios locales, la municipalidad), debe iniciar un proceso de planificación estratégica a largo plazo para la conmemoración del 12 de abril y las actividades del Mes de la Herencia Africana. Esto debe ir más allá de la organización de fiestas y abordar temas de desarrollo económico, fortalecimiento cultural, educación y derechos territoriales.
- Diversificación de Fuentes de Financiamiento: Es crucial explorar y establecer mecanismos sostenibles de financiamiento que vayan más allá de las ventas de un solo día. Esto incluye la presentación de proyectos a la cooperación internacional, la búsqueda de patrocinios empresariales, la creación de iniciativas de autogestión comunitaria y la colaboración con entidades gubernamentales (SEDINAFROH, municipalidad).
- Fortalecimiento de la Identidad Cultural con Propósito: Las actividades culturales deben ir más allá del entretenimiento. Deben incluir espacios para la educación sobre nuestra historia, nuestra lengua, nuestras tradiciones ancestrales y los desafíos contemporáneos que enfrentamos. Invitar a líderes garífunas de Honduras, Belice y Guatemala a compartir sus experiencias y conocimientos enriquecería enormemente nuestras conmemoraciones.
- Empoderamiento Económico Sostenible: El Mes de la Herencia Africana puede ser una plataforma para impulsar iniciativas económicas lideradas por garífunas. En lugar de cerrar negocios, se podrían organizar ferias artesanales, muestras gastronómicas, foros de emprendimiento y talleres de capacitación para fortalecer las capacidades económicas de la comunidad.
- Reconocimiento y Participación de Líderes: Es fundamental reconocer y dar voz a los líderes garífunas que trabajan incansablemente por la defensa de nuestros derechos y el desarrollo de nuestras comunidades. Su participación activa en las conmemoraciones y en la planificación estratégica es esencial.
- Fortalecimiento Institucional del Patronato: El patronato de Punta Gorda debe operar con transparencia, rendición de cuentas y una estructura legal sólida que le permita gestionar recursos de manera eficiente y efectiva en beneficio de toda la comunidad. La capacitación en gestión de proyectos, administración de fondos y liderazgo comunitario es crucial.
El garífuna es mucho más que música y danza; somos un pueblo con una rica historia de resistencia, una cultura vibrante y un enorme potencial para el desarrollo. El 12 de abril debe ser un momento de profunda reflexión y un catalizador para la acción. Invito a cada miembro de la comunidad garífuna, especialmente en Punta Gorda, a involucrarse, a liderar o a dejarse liderar en la construcción de un futuro donde nuestra herencia sea celebrada con la seriedad y el respeto que merece, y donde el progreso continuo sea una realidad palpable.